Quejas ciudadanas de La Laguna
En la Eugenio Aguirre Benavides, se hunde el pavimento por fuga. En la Francisco Villa, una de las calles siempre es un cochinero. En el Huarache, batallan con calles echarcadas.
En la Eugenio Aguirre Benavides
Se hunde el pavimento por fuga
El pavimento agrietado ya dio el primer susto a los vecinos de la calle Blanco a partir del cruce con la avenida Emiliano Zapata en la colonia Eugenio Aguirre Benavides.
Habitantes del lugar señalan que la carpeta asfáltica cedió ante el peso de un automóvil mediano, de manera que se formó un boquete que amenaza con incrementar su tamaño.
Para alertar a los automovilistas acerca de la zona de peligro, los colonos colocaron un par de rejas de madera en el interior del boquete.
Incluso, para amortiguar un posible golpe, echaron escombro en el hoyo, pero esté todavía es capaz de tragarse una llanta entera.
En la Francisco Villa
Acera siempre es un cochinero
Una acera que siempre está convertida en un cochinero fue el reporte hecho por habitantes de la colonia Francisco Villa, quienes reportaron que en la avenida Cuauhtémoc, esquina con calle Segunda siempre hay basura, ya sea regada sobre la banqueta y en la calle o acumulada junto al cordón de las banquetas.
Expusieron que el camión recolector pasa y se lleva las bolsas domésticas sin cuidar que las bolsas no se rompan y se riegue su contenido.
Señalaron también que en el lugar permanecen ramas, troncos y montones de basura que parecen parte del inventario de las aceras, porque nadie las mueve de su lugar.
En el Huarache
Batallan con calles encharcadas
Los habitantes de la colonia el Huarache de Ciudad lerdo siguen batallando con los charcos de lodo que se forman sobre las vialidades del sector, vías que carecen de pavimento.
Indicaron que el servicio de carpeta asfáltica fue introducido sólo en algunas calles de la colonia y ya muestra signos de deterioro a pesar de que no tiene muchos años.
Señalaron que para la gente con automóvil no están problemático el tránsito por la colonia ya que las calles están aplanadas, pero, hay sitios donde se acumula el líquido pluvial y se queda varios días entorpeciendo el paso a los transeúntes, que deben cruzar las calles sin pavimentar para alcanzar los paraderos de autobuses.



