Podría durar años investigación de accidente de avión Spanair : EU
El avión, un McDonnell Douglas MD-82, era de fabricación estadounidense, las autoridades norteamericanas y las varias empresas implicadas en su producción están participando activamente en la investigación casi desde el primer momento.
Washington.-Las causas del accidente del avión de Spanair que se estrelló el miércoles en Madrid con 172 personas a bordo podrían tardar años en conocerse o incluso no descubrirse nunca.
"Podría llevar años averiguarlo. Depende de lo que ocurrió, de en qué estado quedaron los restos del avión o de qué información contienen las cajas negras. Son muchos factores", afirmó una fuente cercana al equipo investigador que enviará Estados Unidos a España, que pidió conservar el anonimato.
Dado que el avión, un McDonnell Douglas MD-82, era de fabricación estadounidense, las autoridades norteamericanas y las varias empresas implicadas en su producción están participando activamente en la investigación casi desde el primer momento, como las obligan los acuerdos internacionales, según explicó a la agencia dpa Lopat Kiewicz, portavoz del Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte.
El comando de las pesquisas corresponde a la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil española, a las que las entidades estadounidenses implicadas asesorarán con sus conocimientos sobre las características del aparato.
Además, la investigación les servirá para sacar sus propias conclusiones. Kiewicz explicó que el NTSB no producirá ningún informe propio, pero eventualmente podría emitir recomendaciones partiendo de los datos obtenidos de siniestro. "Así ocurre ocasionalmente", afirmó.
Nada más conocerse el accidente, Boeing, que en 1997 adquirió McDonnell Douglas por 13 mil millones de dólares, envió a Madrid a uno de sus investigadores de seguridad aérea. Se trata de uno de los dos que aún conserva de la antigua compañía, con sede en la ciudad californiana de Long Beach. Boeing tiene a su vez otros seis en Seattle.
"Se trata de aportar datos sobre cómo fue construido el avión, cómo vuela o qué sistemas tiene. Según avance la investigación podemos aportar literalmente millones de documentos sobre la aeronave", dijo a dpa Jim Proulx, portavoz de Boeing.
El equipo de investigadores estadounidense se completará mañana. El NTSB enviará cinco especialistas, comandados por el investigador John Lovell. Además del técnico de Boeing, también habrá un representante de la Administración Federal de Aviación y de Pratt & Whitney, fabricante de los propulsores.
Boeing dejó claro que, de acuerdo a sus datos, el modelo de avión siniestrado no tenía ninguna anomalía ni registró tasas especialmente altas de accidentalidad. Entre los casi 1.200 ejemplares de la serie MD-80 fabricados entre 1979 y 1999 se registraron 24 accidentes con 1.182 víctimas mortales, según varias webs especializadas en incidentes aéreos.
Tras comprar McDonnell Douglas, Boeing mejoró el producto, lo rebautizó como 717 y lo siguió fabricando hasta 2006. El portavoz aseguró que se dejó de producir, entre otros motivos, por sus altos consumos frente a otros aparatos similares.
Proulx se negó sin embargo a asegurar si la catástrofe en Madrid podría tener algo que ver con los problemas que obligaron a American Airlines y Delta Airlines a llamar a la revisión de toda su flota de MD-80 en marzo y abril. "Eso podría dar pistas sobre la investigación y no estamos autorizados a ello".
Matthew Perra, portavoz de Pratt & Whitney, tampoco quiso adelantar especulaciones porque "es demasiado pronto", aunque sí insistió en la "mundialmente conocida fiabilidad" de los propulsores del modelo JT8D, con los que estaba equipado el avión de Spanair.
Según los primeros datos de las autoridades españolas, el accidente pudo ser causado por el incendio de uno de los motores.
Los motores JT8D nacieron en 1964, y dejaron de fabricarse a mediados de los años 90, según Perra. El avión siniestrado fue producido en 1993. Los propulsores en cuestión son utilizados por numerosos aeroplanos, entre ellos el popular Boeing 737, el avión preferido por las líneas aéreas de bajo coste.



